Marcadores personalizados

Los marcadores personalizados resaltan lo esencial de un documento y dejan su logotipo a la vista sobre la mesa. Hablamos de subrayadores fluorescentes y rotuladores, no de bolígrafos: tinta que ilumina el texto sin taparlo. Cada modelo admite serigrafía o tampografía sobre el cuerpo, según los datos del fabricante. Papelería promocional de bajo coste para repartir en aulas, ferias y despachos.
FILTRAR
ORDENAR
  • Precio: de menor a mayor
  • Precio: de mayor a menor
10 productos

¡Consienta a sus clientes y empleados!

rains

FAQ - Marcadores personalizados

Aprobado por +1000 clientes

Marcadores personalizados fluorescentes: subrayar sin tapar la letra

El subrayador reparte tinta fluorescente sobre un texto ya escrito, sin cubrir el trazo. Esa transparencia separa a estos marcadores personalizados de un rotulador opaco. La punta desliza y deja una banda amarilla o rosa que salta a la vista.

El pigmento al agua no traspasa el papel fino de un informe. Sobre un folio de 80 gramos, el color no calca en la cara posterior. Así el documento sigue legible por las dos caras tras subrayar.

Aquí el color manda sobre la escritura, al revés que en un boli. Estos marcadores personalizados no sirven para redactar, sino para jerarquizar lo ya redactado. Un Bolígrafos personalizados cubre el otro gesto, el de escribir de cero.

La fibra de la punta se moldea en bisel, cónica u ojival según el modelo. Cada perfil deja un ancho de trazo distinto sobre la misma hoja. La elección de punta pesa tanto como el color de la tinta.

La punta biselada de los marcadores con logo: fino y ancho

La punta biselada resuelve dos anchos con un giro de muñeca. De canto traza una línea fina para una palabra suelta. De plano, una banda ancha cubre el párrafo entero.

El bisel mide de 4 a 5 milímetros en la cara ancha y apenas 1 en el canto. Con esa horquilla, quien marca elige el grosor girando el cuerpo. Los marcadores personalizados con esta punta llegan del titular a la cifra aislada.

Sobre ese cuerpo plano cabe bien un logotipo alargado. La cara recta ofrece más superficie que un tubo redondo. Reservamos esa zona para la marca y dejamos la punta limpia de tinta de imprenta.

Tinta base agua en los subrayadores personalizados con su logo

La tinta al agua domina en el subrayador por una razón simple: no atraviesa la hoja. Su disolvente se evapora rápido y fija el pigmento en la fibra del papel. Por eso estos marcadores personalizados no manchan el reverso de un contrato.

Esa base acuosa rebaja el olor frente a los rotuladores con alcohol. En un aula o un despacho cerrado, el detalle cuenta. La punta de fibra prensada regula el caudal para que la banda salga uniforme.

Con el capuchón abierto, la punta aguanta un rato sin secarse, según los datos del fabricante. Aun así conviene taparlo tras cada uso. Ese cuidado alarga la vida de la serie repartida en campaña.

TipoPuntaTintaColores típicosSuperficie idóneaTirada desde
Fluorescente clásicobiselada 4-5 mmbase aguaamarillo, rosa, verdepapel100 uds
Doble puntabisel más fina 0,7 mmbase agua pasteldos tonospapel y agenda250 uds
Retráctilbiselada con pulsadorbase aguaamarillo, naranjapapel250 uds
Rotulador permanentecónica 1-2 mmbase alcoholnegro, azul, rojocaja y metal100 uds
Tiza líquidaojival 3 mmbase agua opacablanco, fluorcristal y pizarra250 uds
Textil o cartelancha 5-15 mmpigmentovarioslona y cartón100 uds

Colores fluorescentes y color corporativo en los marcadores serigrafiados

El amarillo sigue siendo el rey del subrayado por su contraste con la tinta negra. El naranja, el verde, el rosa y el azul reparten códigos por temas. Un equipo asigna un color a cada asignatura o a cada cliente.

  • Amarillo para el subrayado general sobre tinta negra
  • Naranja y rosa para marcar prioridades y fechas
  • Verde y azul para separar temas o departamentos
  • Tono pastel para no cansar la vista en apuntes largos

El cuerpo del marcador no lleva por fuerza el tono de la tinta. Un casco blanco luce mejor un logotipo a color que un lacado chillón. La carcasa se elige dentro de la gama disponible, sin coincidencia exacta de color.

Con cinco tonos fluorescentes en un mismo estuche, la marca viaja en bloque. Estos marcadores personalizados en pack de colores rinden en la vuelta al cole, junto a unos Lápices personalizados a juego. El envase de cartón también recibe su logo por impresión.

Cómo fijamos su logo en los marcadores publicitarios: serigrafía o tampografía

Sobre el tubo cilíndrico, la tampografía presiona la tinta con un tampón flexible de silicona. Rodea la curva sin deformar el dibujo, en una a tres pasadas de color. Es la técnica de referencia para los marcadores publicitarios de gran tirada.

La serigrafía entra cuando la superficie es más plana o el logo más grande. Deja una capa densa que aguanta el roce del estuche a diario. Ambas se comprueban en una prueba previa a la tirada.

La impresión digital UV amplía la paleta si el logotipo lleva degradados. No todos los cuerpos la aceptan igual, y lo confirmamos con la ficha delante. Así el arte final encaja con la superficie real del marcador.

El número de tintas planas cambia el precio del cliché, no la calidad del trazo. Un logo a una tinta abarata la puesta a punto de la serie. Dos o tres colores exigen registro, y lo ajustamos en la prueba.

Marcadores personalizados de doble punta para oficina y estudio

Un solo cuerpo con dos puntas cubre el subrayado y la nota al margen. En un extremo, el bisel ancho para resaltar; en el otro, una punta fina de 0,7 milímetros para escribir. Ese formato dos en uno ahorra sitio en el estuche. Comparad con nuestros Navajas suizas personalizadas.

La punta fina carga tinta del mismo tono pastel o un gris neutro. Sirve para una anotación rápida sin cambiar de herramienta. Los marcadores personalizados de doble punta gustan a quien resume y subraya a la vez.

Ese cuerpo más largo ofrece dos caras para el marcaje. Repartimos el nombre en una y la web en la otra. Combina bien con un Cuadernos personalizados dentro del mismo kit de estudio.

El marcador fluorescente retráctil con logo frente al de capuchón

El subrayador retráctil esconde la punta con un pulsador, sin tapa que perder. Un clic saca la fibra; otro la guarda antes de volver al bolsillo. Ese mecanismo evita el clásico marcador seco por capuchón extraviado.

A cambio, el resorte suma piezas y sube algo el coste por unidad. El sellado interno cuida que la tinta no se evapore en reposo. Estos marcadores personalizados rinden donde la tapa se pierde a diario.

El modelo de capuchón, más económico, sigue mandando en el reparto masivo. Su cuerpo entero queda libre para el logo, sin clip ni pulsador. Elegimos uno u otro según el uso y la partida.

El clip lateral prende el marcador en la solapa de la bata o en la agenda. Lo deja al alcance en la consulta o el laboratorio. La pinza también atrapa una tarjeta contra el cuerpo del subrayador.

TécnicaSoporte del cuerpoColoresTamaño logo (mm)DurabilidadCoste relativo
Tampografíaplástico curvode 1 a 4de 20 a 45altabajo
Serigrafíaplástico planode 1 a 4de 30 a 70altabajo
Impresión UV digitalcartón y RPETtodo colorde 25 a 60mediamedio
Grabado láseraluminiotono del metalde 15 a 40permanentemedio
Etiqueta domingcara planatodo colorde 10 a 25altamedio
Marcaje en estuchecaja de cartónde 1 a 4de 40 a 90mediabajo

Marcadores personalizados sostenibles: cartón, RPET y caña de trigo

La carcasa de cartón prensado sustituye al plástico en la gama eco. El tubo de RPET recupera botellas y baja la huella de la serie. La caña de trigo aporta un cuerpo de origen vegetal con tacto mate.

El contenido reciclado de cada material figura en la ficha del fabricante. No lo vendemos como bandera verde: nos remitimos a ese dato. Estos marcadores personalizados encajan en un pliego de compra responsable sin promesas de más.

El fluorescente ilumina igual sobre un cuerpo reciclado, sin cambiar la tinta. Un Blocs de notas personalizados de papel reciclado redondea el conjunto sostenible. La caja del pack repite el mismo criterio de material.

El coste por marcador con logo cuando crece el pedido

El coste por marcador desciende por tramos, a saltos y no poco a poco. Subir de 300 a 500 unidades apenas mueve el total, porque el reglaje ya está pagado. Por debajo del centenar, ese arranque encarece cada pieza.

Cien unidades abren la serigrafía en casi todos los cuerpos. El pack de cinco colores pide elevar un poco la cifra. Le ponemos número a cada tramo en la oferta de 24 horas.

Dividir la tirada en dos tonos de carcasa apenas encarece nada. El mismo cliché marca ambos, y solo rota el color del cuerpo. Así se separan dos delegaciones sin abrir un segundo pedido de marcadores personalizados.

MaterialContenido recicladoTactoMarcaje idóneoResiduo finalCoste relativo
Plástico ABSsegún fabricantelisotampografíaplástico reciclablebajo
RPET recicladohasta 70 por cientoliso matetampografíaplástico reciclablemedio
Cartón prensadohasta 80 por cientorugosoimpresión UVpapel compostablebajo
Caña de trigofibra vegetalmate cálidotampografíavegetalmedio
Aluminiosegún fabricantemetálicolásermetal reciclablemedio alto
Bambúrenovablenaturalláservegetalmedio alto

Marcadores frente a subrayadores personalizados: cuál marca su campaña

Conviene aclarar el vocabulario, porque el catálogo mezcla ambos. El subrayador ilumina texto con tinta translúcida; el rotulador cubre con tinta opaca. Uno realza lo escrito, el otro escribe o dibuja encima.

Para la vuelta al cole, el fluorescente translúcido gana la partida. Para rotular cajas o pizarras pesa más el rotulador permanente. Estos marcadores personalizados existen en las dos familias, con su logo en el cuerpo.

El marcador de tiza líquida cubre un tercer frente, el del escaparate. Se borra en húmedo sobre cristal y vuelve a escribirse mil veces. Cada formato responde a un soporte y a un público distinto.

El fluorescente de gel seco marca sin mojar la hoja de un misal o un cuaderno fino. Su barra sube como un pintalabios y no traspasa el papel cebolla. Es la opción para textos delicados donde la tinta líquida calaría.

Quién usa a diario los marcadores personalizados con su logo

El sector educativo concentra el grueso del volumen, con pico en septiembre. Colegios, academias y editoriales colocan sus marcadores personalizados en la mochila del alumno. El coste bajo permite llegar a miles de familias.

La oficina los usa para señalar contratos, facturas y actas del día. Un juego de Accesorios de oficina personalizados mantiene la mesa ordenada y la marca a la vista. La reposición anual del mismo modelo evita rehacer el arte.

En una feria o un congreso, el fluorescente cabe en cada carpeta del asistente. Pesa poco, se reparte por cajas y sigue marcando meses después. La imagen de familia para el boletín interno sale redonda.

TiradaFluorescente básicoDoble puntaEco RPETRetráctilPlazo orientativo
100 udsmediomedio altomedio altoalto2 semanas
250 udsbajomediomediomedio altode 2 a 3 semanas
500 udsmuy bajobajomediomediode 2 a 3 semanas
1000 udsmuy bajomuy bajobajomediode 2 a 3 semanas
2500 udsmínimomuy bajobajobajo3 semanas
5000 udsmínimomínimomuy bajobajo3 semanas

La prueba en pantalla antes de imprimir sus marcadores con logo

Su logo llega en vectorial: un AI, un EPS o un PDF con el texto pasado a curvas. Sobre una banda estrecha, un rasgo por debajo de 0,3 milímetros se emborrona. Si el original no resiste el tamaño reducido, lo redibujamos en diseño.

Antes de imprimir le mandamos un montaje sobre la foto real del modelo. Para carcasas de color intenso pida una muestra en blanco, y su importe se resta del pedido. Tras su visto bueno, la tinta cura y la serie queda lista en dos a tres semanas.

Con el arte cerrado, la máquina marca la tanda y el reparto queda listo. Para una campaña de bajo coste, encaja en la línea de Regalos de empresa baratos. Estos marcadores personalizados fijan su fecha al confirmar cantidad y técnica.