Mantas personalizadas

Un regalo de empresa que se guarda en un cajón no comunica nada. Las mantas personalizadas viajan al sofá, al coche y a la grada, y ahí siguen mostrando el logotipo tres inviernos después. Todo se decide en tres cifras: el gramaje del tejido, la medida en centímetros y la técnica que fija su marca. Esta página reúne esos datos con las horquillas que se manejan hoy en el mercado español.
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FAQ - Manta personalizada

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Del sofá al coche: una manta personalizada sobrevive al cajón

El artículo promocional medio se usa dos veces y desaparece. Una manta no: ocupa un sitio fijo en el salón, en la butaca de la oficina o en el maletero. Muchas empresas españolas repiten con las mantas personalizadas cada otoño por esa permanencia física.

Hay además un factor de temporada que ayuda. Entre octubre y febrero el objeto se usa a diario, justo cuando el resto del merchandising queda aparcado. Las mantas personalizadas se convierten así en un soporte de invierno, con un ciclo de visibilidad de varios meses seguidos.

El logotipo se lee en un contexto amable, no comercial. Nadie mira un bordado mientras trabaja; lo mira mientras ve una película o espera en un aparcamiento frío. Esa asociación tranquila explica el buen recuerdo que dejan estas mantas personalizadas frente a un bolígrafo o una libreta.

Conviene aclarar el vocabulario antes de pedir presupuesto. En España se llama manta al formato grande de cama y plaid al formato de sofá o viaje. Los proveedores de mantas personalizadas usan ambos términos casi como sinónimos, así que la medida en centímetros manda siempre sobre el nombre.

Gramajes de 180 a 440 g/m² en mantas personalizadas

El gramaje es el primer número de la ficha técnica y el que más engaña. Por debajo de 180 g/m² el tejido resulta fino y se nota traslúcido a contraluz. Sirve para una promoción de verano o un evento deportivo, no para un regalo de fin de año.

La franja de 200 a 260 g/m² concentra la mayoría de las mantas personalizadas polares que se venden a empresas. Da cuerpo suficiente, pesa poco y se dobla en una funda pequeña. Es la zona de equilibrio entre coste unitario y sensación de calidad al tacto.

A partir de 280 g/m² las mantas personalizadas cambian de categoría. Una coralina de 300 g/m² o un modelo de doble capa cercano a 440 g/m² abriga de verdad y se percibe como un artículo de regalo, no como merchandising. El precio unitario sube en proporción.

El gramaje de las mantas personalizadas también condiciona el marcaje. Un tejido de 180 g/m² se deforma bajo un bordado denso, y ahí conviene bajar el tamaño del emblema o cambiar de técnica. Los forros gruesos aceptan puntadas amplias sin fruncir, igual que ocurre con los Forros polares personalizados de más de 260 g/m².

MaterialComposición típicaGramajeTactoMarcaje idóneoCoste relativo
Polar clásico100% poliésterde 180 a 260 g/m²ligero, matebordado, etiqueta tejidabajo
Coralina100% poliésterde 260 a 320 g/m²pelo largo, muy suaveetiqueta tejida, bordado grandemedio
Lana o mezcla lanade 50 a 100% lanade 350 a 500 g/m²denso, cálidobordado finoalto
Franela de algodón100% algodónde 240 a 320 g/m²seco, transpirablebordado, serigrafíamedio
Polar RPET recicladopoliéster recicladode 200 a 280 g/m²similar al polarbordado, sublimaciónmedio
Algodón recicladoalgodón reciclado y poliésterde 300 a 420 g/m²rústico, con tramabordado, jacquardmedio

Lana, polar, coral y algodón reciclado: el tejido de su manta con logo

La lana sigue siendo el material de referencia en mantas personalizadas de cliente. Regula la humedad, no acumula olor y envejece bien, según los datos del fabricante. Su contrapartida es el precio y un cuidado más exigente en el lavado.

El polar de poliéster domina el volumen por una razón sencilla de coste. Seca rápido, no encoge y admite bordado sin preparación especial. Buena parte de las mantas personalizadas que se regalan en ferias españolas pertenece a esta familia, en colores lisos y gramajes medios.

La coralina juega otra carta, la del tacto. Su pelo largo transmite una suavidad que el polar liso no alcanza, y por eso funciona en regalos de fin de año. A cambio, el pelo levanta y desdibuja los detalles finos de un logotipo bordado pequeño.

Las fibras recicladas han ganado terreno en los pliegos corporativos. El poliéster RPET y el algodón reciclado ofrecen prestaciones cercanas a las del material virgen, según los datos del fabricante, con una trama algo más irregular. Encajan bien con los Regalos de empresa sostenibles de un catálogo interno.

Existe un quinto camino, el de la mezcla. Un tejido de algodón con interior de sherpa combina cara exterior bordable y cara interior muy cálida. Pesa más y ocupa más en el envío, así que conviene calcularlo antes de cerrar la logística de un evento.

Medidas de mantas personalizadas: del formato viaje al de sofá

Las medidas de las mantas personalizadas se agrupan en cuatro bloques claros aquí. El formato viaje ronda los 70x100 cm y cabe doblado en una guantera. El formato regazo, cerca de 100x150 cm, es el que más se pide para gradas y terrazas de hostelería.

El formato sofá se sitúa entre 120x150 y 150x200 cm. Cubre a una persona tumbada y es la medida que se espera de un regalo de fin de año. Por encima, a partir de 180x220 cm, ya se habla de manta de cama y el coste de envío se dispara.

Elegir formato no es solo una cuestión de calidez. Una superficie de 150x200 cm admite un logotipo bordado de 25 cm sin que se vea desproporcionado. En un plaid de viaje de 70x100 cm, ese mismo emblema invade la pieza y estropea el conjunto.

En mantas personalizadas, el peso por unidad decide la logística. Una manta polar de 100x150 cm y 220 g/m² pesa alrededor de 350 gramos; una de lana de 150x200 cm supera el kilo y medio. Para un envío a 400 asistentes, esa diferencia cambia el presupuesto de transporte por completo.

FormatoMedidasPeso aproximadoBordado máximo aconsejadoUso principalTirada habitual
Viaje o guanterade 70x100 a 90x120 cmde 250 a 400 ghasta 10 cmcoche, tren, aviónde 100 a 500 uds
Regazo o gradade 100x150 a 120x150 cmde 350 a 700 ghasta 15 cmestadio, terraza, feriade 200 a 1000 uds
Sofáde 130x170 a 150x200 cmde 700 g a 1,2 kghasta 25 cmregalo de fin de añode 50 a 300 uds
Camade 180x220 a 220x240 cmde 1,5 a 2,5 kghasta 30 cmhotel, regalo premiumde 25 a 150 uds
Picnic con reversode 130x150 a 145x180 cmde 800 g a 1,4 kghasta 20 cmexterior, jardínde 100 a 400 uds
Infantil o de nacimientode 75x100 a 90x120 cmde 200 a 400 ghasta 12 cmdetalle a empleadosde 25 a 100 uds

Bordado, sublimación y etiqueta tejida sobre mantas personalizadas

El bordado es la técnica que mejor envejece en mantas personalizadas de tejido grueso. El hilo se cose en la trama y aguanta más de cien ciclos de lavado sin perder tono. Su límite está en el detalle: por debajo de 30 mm de altura, un texto fino se empasta entre las puntadas.

La sublimación funciona únicamente sobre poliéster, y ahí despliega toda la gama cromática. Permite cubrir la pieza entera con un motivo, un degradado o una fotografía, sin coste adicional por color. Sobre algodón o lana no fija, un punto que sorprende a más de un comprador.

La etiqueta tejida cosida en una esquina resuelve los casos de logotipo complejo. Se fabrica aparte, con hasta ocho colores y contornos limpios, y luego se remata sobre la pieza. Es la solución habitual en las mantas personalizadas de coralina, donde el pelo largo perjudica al bordado directo.

Queda la serigrafía, reservada a tejidos planos como la franela de algodón. Cubre bien superficies grandes con tintas planas y amortiza pantallas a partir de unas cincuenta unidades. Sobre pelo levantado la tinta agrieta, así que su terreno es limitado.

La decisión no tiene por qué ser única. Muchas empresas combinan una etiqueta tejida discreta en el dobladillo con un bordado central de tamaño medio. Un boceto en color aprobado por escrito evita que ambos elementos lleguen con tonos distintos a producción.

TécnicaTirada mínima indicativaColoresTamaño máximoResultado sobre el tejidoResistencia al lavado
Bordadode 25 a 50 udsde 1 a 12 hiloshasta 25 x 25 cmrelieve de hilo, matemás de 100 lavados
Etiqueta tejida cosidade 100 a 300 udsde 1 a 8 coloreshasta 10 x 6 cmparche nítido en esquinamás de 100 lavados
Sublimación totalde 50 a 100 udscuatricromíapieza completacolor integrado, sin tactode 50 a 80 lavados
Serigrafíade 50 a 100 udsde 1 a 4 tintashasta 30 x 40 cmcapa de tinta planade 40 a 60 lavados
Jacquard tejido en tramade 300 a 500 udsde 2 a 4 hilospieza completamotivo tejido en la tramavida útil del tejido
Transfer sobre polar lisode 10 a 50 udscuatricromíahasta 30 x 40 cmpelícula fina en superficiede 30 a 50 lavados

Fidelidad de color del bordado en mantas publicitarias de polar y lana

Un mismo color se comporta distinto según la fibra de las mantas personalizadas. Sobre polar de poliéster sale saturado y algo más frío; sobre lana natural tiende a apagarse y a virar un punto hacia el gris. Los tonos corporativos vivos sufren especialmente en fibras naturales.

Los hilos de bordado se eligen de una carta cerrada, no se mezclan a medida. No garantizamos una coincidencia exacta con su color de marca, y el tono definitivo lo valida usted en el boceto digital. Un rojo institucional puede quedar a dos referencias de distancia.

El color de fondo pesa tanto como el del logotipo. Un emblema blanco sobre gris antracita se lee a diez metros en una grada; el mismo emblema en beige sobre crema desaparece. Las mantas publicitarias destinadas a exterior piden contrastes altos y formas simples.

Los stocks de color liso también marcan el calendario. Negro, gris, azul marino y crema suelen estar disponibles todo el año; un tono corporativo fuera de carta obliga a teñir y alarga los plazos. Ese dato conviene preguntarlo antes de fijar la fecha del evento.

Lavado, secado y vida útil de las mantas personalizadas

Casi todas las mantas personalizadas de poliéster admiten lavadora a 30 o 40 grados. La coralina prefiere 30 grados para no apelmazar el pelo, según los datos del fabricante. La lana pide programa específico o limpieza en seco, y ese detalle debe figurar en la etiqueta.

El secado es donde más mantas personalizadas se estropean. La secadora a alta temperatura endurece el polar y encoge las mezclas de algodón. Un secado al aire y en horizontal mantiene el tacto original mucho más tiempo, y evita que un bordado grande tire de la trama.

El pilling aparece antes en los gramajes bajos. Un tejido de 180 g/m² empieza a formar bolitas hacia el vigésimo lavado, mientras que un acabado antipilling de 280 g/m² resiste bastante más, según los datos del fabricante. Es un argumento sólido para subir de gama en un regalo de cliente.

Un cuidado razonable da a estas mantas personalizadas entre tres y cinco temporadas de uso real. Ese horizonte es el que justifica el gasto frente a un artículo de un solo invierno. Vale la pena imprimir las instrucciones en la etiqueta cosida, junto a la composición.

TejidoTemperatura máximaSecadoraPlanchaEncogimiento típicoVida útil estimada
Polar poliéster40 gradosno recomendadano, fundemínimode 3 a 5 temporadas
Coralina30 gradosno recomendadanomínimode 2 a 4 temporadas
Lana o mezcla lanaprograma lana o seconovapor suavealto fuera de programade 5 a 10 temporadas
Franela de algodón40 gradostemperatura bajamedia, del revésde un 2 a un 5%de 4 a 6 temporadas
Polar RPET30 gradosno recomendadanomínimode 3 a 5 temporadas
Algodón reciclado30 gradosno recomendadamedia, del revésde un 2 a un 5%de 3 a 5 temporadas

Mantas personalizadas con logo en ferias, estadios y terrazas

La grada es el escenario donde el producto rinde como soporte publicitario puro. Miles de piezas del mismo color convierten un fondo de estadio en un panel de marca visible por televisión. Ahí interesa el formato regazo, el gramaje medio y un emblema muy grande.

La hostelería trabaja otro registro. Una terraza con calefacción reparte plaids sobre el respaldo de cada silla y alarga la temporada hasta noviembre. El uso es intensivo y el lavado semanal, así que el bordado gana la partida a cualquier impresión.

En ferias y congresos la pieza funciona como reclamo de stand más que como obsequio masivo. Reservarla para visitantes cualificados y entregarla en funda mantiene su valor percibido. Es un complemento natural del Merchandising para ferias y congresos que ya se lleva al recinto.

Los hoteles rurales y los alojamientos de montaña compran otro perfil de mantas personalizadas. Buscan lana o mezclas densas, colores neutros y un logotipo pequeño en una esquina. La discreción del marcaje es aquí una exigencia de decoración, no una preferencia estética.

Plaids personalizados para empresas: onboarding y fechas señaladas

La incorporación de una persona nueva es un momento de alta atención. Una pieza doblada con cinta dentro del kit de bienvenida se recuerda más que un cuaderno, y acompaña al escritorio de casa. Encaja de forma natural en un Welcome pack de invierno.

Las campañas de fin de año concentran el grueso de la demanda. Entre octubre y diciembre los talleres de bordado saturan agenda, y las tiradas grandes se cierran con dos meses de antelación. Anticipar esa reserva es la única forma de llegar a tiempo.

Los aniversarios de empresa y las jubilaciones piden una versión distinta. Una tirada corta de mantas personalizadas premium en lana, con iniciales bordadas y fecha, funciona como objeto conmemorativo. El coste unitario sube, pero la cantidad es pequeña y el gesto se sostiene.

El teletrabajo ha añadido un uso que hace diez años no existía. Muchas empresas incluyen una pieza ligera en el lote que envían al domicilio del equipo, junto a otros Regalos para teletrabajo de uso diario. La entrega individual encarece el envío y conviene presupuestarla aparte.

Presentación y embalaje de plaids personalizados bordados

La forma de entregar las mantas personalizadas cambia por completo la percepción del regalo. Una pieza enrollada con cinta de algodón y etiqueta de cartón reciclado se lee como un obsequio; la misma pieza en bolsa de plástico transparente se lee como muestrario. La diferencia de coste es de céntimos.

La funda con asa resuelve los eventos con desplazamiento. Permite llevar la pieza colgada del hombro y sirve después para guardarla en verano. Suele fabricarse en el mismo tejido o en algodón crudo, con el logotipo repetido en pequeño formato.

La caja rígida se reserva a la gama alta y a los envíos individuales. Protege durante el transporte, admite una tarjeta manuscrita y aguanta el apilado en almacén. Es el formato lógico cuando la pieza acompaña a una Cestas de Navidad para empresas de cliente.

El etiquetado legal de las mantas personalizadas no es opcional. Composición, país de fabricación e instrucciones de cuidado deben ir cosidos en la prenda, con la información facilitada por el fabricante. Añadir ahí la marca corporativa es gratis y refuerza el conjunto.

Tramos de tirada y presupuesto de mantas personalizadas premium

El coste unitario cae con fuerza en los primeros tramos. Entre 50 y 100 unidades el bordado todavía carga la preparación del programa de puntadas; a partir de 500 esa preparación se diluye casi por completo. El salto de precio más visible se produce en ese primer escalón.

En mantas personalizadas, el tejido pesa más que la técnica en la factura final. Un polar de 200 g/m² y un modelo de lana de 400 g/m² pueden separarse por un factor de cinco en coste de materia prima. Definir la gama antes de pedir presupuesto ahorra varias rondas de ida y vuelta.

La cantidad mínima habitual se sitúa entre 25 y 100 unidades según tejido y técnica. Con un boceto digital del bordado a tamaño real se cierra la validación antes de la producción. Ese paso previo es el que más devoluciones evita en tiradas grandes.

El calendario merece la misma atención que el precio. La producción de un pedido estándar de mantas personalizadas sale del taller en un plazo de dos a tres semanas desde la aprobación del boceto. Las tiradas de temporada alta conviene cerrarlas antes de octubre.

Cinco datos que pedir al proveedor de mantas personalizadas

Pida siempre la composición exacta y el gramaje de las mantas personalizadas por escrito. Un porcentaje de lana declarado sin cifra puede esconder una mezcla con mayoría de acrílico. El dato debe aparecer en la ficha del fabricante, no solo en el correo comercial.

El segundo dato es la medida real tras el primer lavado. Los tejidos de algodón encogen entre un 2 y un 5% en el ciclo inicial, según los datos del fabricante. Una diferencia de cinco centímetros en el ancho se nota cuando la pieza cubre un sofá.

Conviene pedir también la carta de colores disponible en stock y los plazos de reposición. Un tono agotado en noviembre bloquea toda la campaña. Con esa información en la mano se puede fijar una alternativa antes de que sea urgente.

El cuarto punto es la ficha de marcaje: tamaño máximo bordable, número de hilos y posición admitida en la pieza. El quinto es el certificado o la declaración de origen del material reciclado, cuando se comunica como argumento. Otros textiles corporativos, como las Toallas de baño personalizadas, se validan con el mismo método.